MOSCÚ 1980
La elección de Moscú como sede de los Juegos en el momento en que la URSS trataba de invadir Afganistán provocó la ausencia de USA, Japón y Alemania Federal.
España, presidida por Adolfo Suárez, decidió enviar una delegación que desfiló bajo la bandera olímpica en vez de la nacional. El ambiente tenso se disipó con una ceremonia de inauguración colosal que tuvo continuidad durante toda la competición, que alcanzó su clímax con el duelo Coe-Ovett. Se batieron hasta 33 récords del mundo.
LOS ANGELES 1984
No tuvo que esperar mucho tiempo la URSS para devolverle a USA el boicot que el país norteamericano encabezó cuatro años antes.
Los Angeles, sede por segunda vez en la Historia, vio como todo el bloque socialista, a excepción de China y Rumanía, renunciaban a la cita. A pesar de que el Gobierno no quiso saber nada de la organización, los Juegos resultaron un éxito gracias a las buenas instalaciones que ya existían. |